Cuando Libertad vio la luz en 2010, la revista Time confirió a Franzen el título de Gran Novelista Americano, reproduciendo una foto del autor en la portada.
En 1996 Foster Wallace despedía el siglo XX con una obra de las propuestas más radicales de las últimas décadas: La broma infinita.
Con premisas similares, en 1987 David Foster Wallace, publicaba La escoba del sistema.
Con Libertad Franzen logró más ventas y más lectores aún que con Las correcciones, afianzando su reputación como uno de los escritores más influyentes de nuestro tiempo.
Gaddis es un autor difícil, proclamó Franzen, y si la novela quiere sobrevivir ha de ser necesariamente “conservadora y convencional”.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/05/babelia/1444059622_622719.html
