Sin embargo, fue en la Q2 donde más se evidenció lo catastrófico del nuevo sistema.
Así que los dos minutos y medio finales transcurrieron sin ninguna incidencia.
En la segunda línea estarán los Ferrari Sebastian Vettel y Kimi Raikkonen, pero ya a medio segundo y siete décimas respectivamente.
Rosberg supo que no lograría la pole a falta de 2 minutos y 47 segundos.
La perversión del nuevo sistema de clasificación es que impide a los pilotos poder defender sus opciones, aunque estén dando la mejor vuelta de su vida.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/02/actualidad/1459608420_635163.html
