Peña Nieto y José Antonio González Anaya, ex titular del IMSS, eludieron ajustar el diagnóstico deliberadamente equivocado –de fabricación panista– sobre la situación institucional.
¿Qué relación guarda este rosario de culpas unilateralmente atribuidas al principal activo del IMSS: sus trabajadores, con el desfinanciamiento estructural que generó Zedillo con su reforma?
Pero, claro, González Anaya fue incapaz –como sus antecesores panistas– de ofrecer alternativas médico-clínicas viables.
Por tanto, se vieron forzados a elaborar un nuevo principio fabulado, tan inverosímil como el de sus antecesores.
Tramposamente, González Anaya hizo brotar la crisis financiera , primero, de la carga de la doble morbilidad simultánea que representan los padecimientos crónicos, junto con los respiratorios e infecciosos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/13/opinion/021a2pol
