Las FARC van a entrar en una arena política difícil.
Primero, sobre los que van a ser amnistiados, que son muchachos jóvenes reclutados en muchas ocasiones en su contra.
Van a tener que confrontar en el Congreso odios ancestrales, personas que representan ideologías cercanas a la extrema derecha, al paramilitarismo.
Unos acuerdos que ponen fin a 52 años de guerra y que deberá ser refrendados seis días después en un plebiscito.
Si uno mira Colombia desde afuera lo que sorprende no es que se firme la paz y gane el plebiscito, lo que sorprende es que haya gente todavía pensando que vale la pena votar no a un plebiscito que nos ofrece la paz.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/colombia/1474643649_174335.html
