De lo que no hay duda es de la fuerza abismal con la que cuentan los Piratas.
Islandia ni forma ni quiere formar parte de la UE, hoy sumida en una profunda crisis de credibilidad.
El país retiró en 2015 su enésima petición para ser el 29º socio del club (el 28º si se excluye al Reino Unido).
El aumento del apoyo de la sociedad a los piratas en las urnas responde, según reconocen fuentes diplomáticas, al “ambiente de corrupción” que el país vive desde hace años.
Todavía todo puede ocurrir y cualquier pacto de última hora será decisivo para la gobernabilidad del país.
Fuente original: Islandia elige entre Piratas o continuismo | Internacional | EL PAÍS
