El deporte profesional crea autómatas y coarta la esencia.
Es crucial la figura del formador y en el deporte profesional apenas existen.
El deporte profesional debería ser un motor social y de desarrollo personal, pero nadie te enseña a utilizar las extraordinarias herramientas que te ofrece.
El deporte profesional es una trituradora.
Solo conozco a un entrenador, Phil Jackson, que profundizó en la inteligencia espiritual dentro del deporte profesional.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/05/actualidad/1465153803_203437.html