*Desde la declaración de guerra del gobierno de Netanyahu contra Hamás y el pueblo palestino el 7 de octubre de 2023, más de 87.000 civiles palestinos han resultado heridos, 38.000 han sido víctimas mortales y 1,9 millones desplazados de sus hogares hacia los refugios improvisados en la franja de Gaza, entre estos, hospitales y escuelas adaptados.
Vico Castillejos
El martes 9 de julio el ejército israelí atacó una escuela gestionada por la ONU que brindaba albergue a 2000 palestinos desplazados por el genocidio israelí, además, el avance de tanques israelíes y bombardeos aéreos han dejado un saldo de 50 víctimas mortales en las últimas 24 horas en la franja de Gaza, la “última zona segura” de lo que queda de Palestina.
Los ataques son parte de la incursión de tanques israelíes en algunos distritos de la ciudad de Gaza informados por la población Gazaní desde el pasado 8 de julio y confirmado por el gobierno de Netanyahu diciendo que continúa sus operaciones en el territorio palestino porque sus operaciones de inteligencia informan la presencia de Hamás y la Yihad Islámica en la zona, dejando “fuera de combate” a “150 milicianos” con numerosas armas y túneles sin presentar pruebas.
Las incursiones y ataques han dejado víctimas mortales en casas de las zonas de Shehaia, Al-Nuseirat, Al-Hawa, Tuffah, Al-Balah y Rafah que Israel había ordenado evacuar entre el 7 y 8 de julio junto a 19 edificios de la capital palestina, entre ellos, 13 instalaciones médicas incluyendo hospitales y centros de salud en funcionamiento según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Actualmente, solo 13 de los 35 hospitales que restaban en la franja de Gaza siguen en funcionamiento.
Aunque los reportes civiles en redes sociales y de organizaciones como la ONU reportan que dentro de estas instalaciones médicas, escuelas y zonas habitacionales sólo se resguardaban personas de la sociedad civil incluyendo niñeces, personas adultas mayores, heridos y enfermos; los medios de comunicación alrededor de todo el mundo siguen reportando los ataques como dirigidos hacia “organizaciones criminales” como Hamás y la Yihad islámica sin tomar en cuenta las numerosas víctimas mortales de la población civil que estos ataques han cobrado.
