Llegó al Parlamento británico hace solo un año pero Jo Cox ya era considerada como una de las diputadas más prometedoras.
Fundó el grupo parlamentario sobre Siria, presidió una red de mujeres laboristas y trabajó en Bruselas como asesora de una eurodiputada.
No es fácil para un diputado nuevo destacar en una cámara con 650 escaños, y menos desde la bancada de la oposición.
Deja un hijo y una hija pequeños, y un marido que este jueves, desolado, aseguró que Cox “no habría tenido remordimientos” y que “vivió cada día de su vida al máximo”.
Pero Cox no tardó en hacerse ver con brillantes intervenciones en cuestiones como la intervención en la guerra de Siria, que defendió por motivos humanitarios, o en el propio debate europeo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/16/actualidad/1466102769_403850.html
