Lula viajará este martes a Brasilia para negociar con Rousseff los detalles del nuevo cargo.
Detrás de la decisión de Lula de entrar en el convulso Gobierno de Rousseff late otra razón de peso: evitar que la propia presidenta caiga dentro de dos meses, arrastrada por el impeachment.
Es un capítulo rocambolesco más de la crisis política en la que cada día se hunde más el país.
Siendo ministro, el carismático expresidente pasará a ser juzgado por el Supremo Tribunal Federal (STF).
Bastó que la noticia de que Lula se prepara para aceptar un cargo en el Gobierno saltara a los periódicos de Brasil para que la bolsa brasileña bajara más de un 3% y el dólar subiera.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/15/actualidad/1458058239_320938.html
