El fantasma de la abstención y la fatiga de los viejos partidos hacen presagiar un otoño caliente.
Con respecto a la agonía del viejo modelo de partidos, el caso de Roma se antoja sintomático.
Hasta el Vaticano, a través del Osservatore Romano, ha mostrado su preocupación ante la posibilidad de que el abstencionismo se disparara.
Según sus datos, dos de cada tres electores pueden transformar su “rencor” en abstención ante una clase política que no soluciona sus problemas.
Renzi, quien hace dos años se hizo con el Gobierno sin pasar por las urnas, asegura que si los ciudadanos no respaldan sus reformas, dimitirá.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/05/actualidad/1465119691_686813.html
