Velveth se ha beneficiado de un empeño extraordinario en frenar la obesidad, pues Oklahoma City ha declarado la guerra a la gordura.
Lo tuve muy claro la noche antes de dejar Oklahoma City, mientras comía en un restaurante recomendado por la oficina de Cornett.
“La mala salud americana es un problema de diseño urbano”, sostiene Speck, autor de un libro llamado Walkable City (Ciudad “caminable”).
Oklahoma City tiene ahora mismo una de las tasas de desempleo más bajas del país, lo que desmiente todos los tópicos rancios de Las uvas de la ira.
Haciendo gala de su talento para la publicidad tras 20 años en televisión, anunció que quería hacer perder a Oklahoma City 450.000 kilos.
Fuente original: La ciudad obesa que declaró la guerra a la obesidad | Ciencia | EL PAÍS
