A la Casa Civil llegó Jaques Wagner, exgobernador de Bahia, muy unido al expresidente Lula, precisamente quien le presionó para aceptar el puesto.
Y dejó claro algo que todo Brasil siempre supo o sospechó: quien manda de verdad en este Gobierno es Lula.
Era la tercera vez que Cardozo, fiel aliado de Rousseff, intentaba alejarse del Ejecutivo, pero esta vez la presidenta aceptó su solicitud.
Había sectores del PT que presionaban insistentemente para que Cardozo frenase el ansia de la Policía Federal por detener a Lula.
El PT lanza últimamente severas críticas al Gobierno y algunos sectores del partido hablan, incluso, de la necesidad de separarse del Ejecutivo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/03/actualidad/1456964725_745562.html
