“No, ni madres”, responde Edgar, ingeniero de profesión que llegó hace dos años a Tijuana para buscarse la vida.
*****“Tijuana se ha hecho mexicana”, resume Benjamin Bruce,investigador del Colegio de la Frontera Norte de Tijuana (Colef), uno de los centros de estudio sobre frontera y movimientos migratorios más importante del mundo.
Se llama así desde hace 60 años, aunque el animal sólo tiene 15 y su nombre es Luci.
ha sido cometido por nadie que hubiera entrado al país por esta frontera de más de 3.100 kilómetros.
La imagen de la decadencia de Tijuana es una cebra que se llama Paco.
Fuente original: La frontera se llama Tijuana | Internacional | EL PAÍS
