Esa lineal premisa permite a Bong hacer comentarios de sátira social así como una especie de parábola cristiana sobre el sacrificio y la redención de la humanidad.
La película Snowpiercer, del inspirado director surcoreano Bong Joon-ho, se estrenó internacionalmente en 2013.
El ADN de Terry Gilliam –de Brasil (1985), sobre todo– se advierte en la forma caricaturesca como se retrata la diferencia de clases.
La película misma hace una revisión vertiginosa de influencias.
De vez en cuando las fuerzas armadas se aparecen para secuestrar a un par de niños que no volverán a ser vistos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/03/opinion/a08a1esp
