En los últimos años de su vida, Jesse Owens acabó creyéndose su propia leyenda, aceptando como suyos los que hasta entonces habían sido los recuerdos de otras personas.
Nacido en 1913 en una finca de algodón de Alabama, Jesse Owens, fumador intenso, murió de cáncer de pulmón el 31 de marzo de 1980 en Tucson, Arizona.
Terminados los Juegos de Berlín, y sin un duro en el bolsillo, Jesse Owens fue obligado a participar en varias competiciones en Europa, en Alemania, en el Reino Unido.
Cuatro meses después de Berlín, en Navidades, Owens disputar una carrera contra un caballo, al que derrotó, en La Habana.
Owens, para muchos el mejor atleta del siglo XX, nunca recibió el premio de mejor deportista amateur de Estados Unidos.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/10/actualidad/1460313309_996826.html
