Renoir, padre del célebre cineasta Jean Renoir, fue uno de los pocos impresionistas procedentes de un medio humilde.
«Renoir tenía el deseo de estar en sintonía con lo que pintaba a través de una relación de cercanía.
«Renoir sentía que el disfrute de un cuadro tenía que estar en continuidad con el disfrute de la vida», destacó Solana.
Su primer gran reconocimiento tuvo lugar con la primera exposición de la nueva escuela impresionista en París, en 1874, a la que siguieron otras.
Nació en 1941 en la ciudad francesa de Limoges, aunque cuando tenía tres años su familia se trasladó a París.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/10/17/la-pintura-intimista-de-renoir-llega-a-madrid
