Esto nos lleva a la reflexión sobre cuáles deben ser estas condiciones y a exigir que dichos gobiernos cumplan con su obligación.
La reforma laboral de 2012 partió de la falsa consideración de que los juicios durarían máximo un año y sobre esta premisa estableció que al trabajador se le deben cubrir los salarios también de un año.
La resolución del tribunal federal que declaró inconstitucional el principal producto de la reforma laboral de 2012 que limita el pago de salarios caídos derivados de un despido injustificado ha generado reacciones diversas.
Por el contrario, en el sector empresarial, se ha generado la preocupación de que se aniquile su principal conquista, para transitar hacia un régimen de inestabilidad laboral.
Existe plena coincidencia en que los juicios deben resolverse con rapidez, en un periodo menor a un año, ningún argumento razonable puede apoyar la existencia de juicios de larga duración.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/17/opinion/014a2pol
