El asunto difícil es, a veces, determinar si las recompensas son mayores que las desventajas, o al revés.
Los ciudadanos de cualquier ciudad del mundo, en particular aquellos que viven en una megalópolis como la nuestra, enfrentamos cotidianamente problemas muy diversos.
Primero que nada, está claro que en esta Ciudad de México todos hacemos lo que queremos, lo que se nos ocurre, lo que nos conviene, etcétera.
Y esto, aparte de molestar, debe costarle al Estado o a la ciudad mucho dinero.
Me voy a permitir enumerar las cosas que considero generan problemas de movilidad.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/12/opinion/028a2pol
