Parece increíble cómo en unas cuantas semanas se modificó drásticamente la imagen epidemiológica de la influenza en nuestro país.
Dado que los casos de otras infecciones respiratorias agudas, como las neumonías y bronconeumonías, permanecen a la baja, estamos claramente ante una epidemia de influenza.
A lo anterior debe agregarse la vigilancia que realizan las Unidades de Salud Monitoras de Influenza (de acuerdo con el modelo centinela recomendado en 2006 por la Organización Mundial de la Salud).
Así pues, hablar de la manipulación de datos es una acusación sin fundamento.
Las cifras dieron una voltereta.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/08/opinion/a03a1cie
