Y ahora ha sido Báez.
El enriquecimiento acelerado de Báez y su cercanía con los Kirchner lo ha convertido en blanco de sospechas de corrupción.
Báez era un cajero del Banco Provincia cuando conoció a Kirchner, entonces alcalde de Río Gallegos.
Hoy ha sido el turno de Lázaro Báez, un próspero empresario de la construcción sin cargos en la función pública pero de estrecha relación con la expresidenta y su marido, el fallecido Nestor Kirchner.
La embestida judicial contra el entorno de Cristina Kirchner no se detiene.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/05/argentina/1459892842_886146.html
