Tal fue su despegue que el Madrid se colgó de Kiko Casilla, autor de un puñado de fantásticas intervenciones.
Antes del polémico tanto de Benzema, justo antes del descanso, el Madrid pinceló la mejor jugada del choque y el Valencia por fin hizo tiritar a Kiko Casilla.
Le tocó agigantarse a Kiko Casilla, meritorio para quien no ha tenido carrete en todo el curso.
Pese al empeño de su portero, Diego Alves, el Valencia, sonámbulo, pasó de puntillas todo el primer tiempo.
En el césped no había quien apretara la mandíbula, ni rastro de ese Madrid que suele madrugar en los partidos de Liga en casa.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/08/actualidad/1462721770_252118.html
