Así que el señalamiento anterior nos lleva directo a mirar lo que es ordinario en materia de derechos humanos.
Mucha molestia provocó en el gobierno el reciente informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la situación que al respecto existe en México y que calificó de grave.
Es, en efecto, un amplio catálogo al que de modo explícito nos remite la postura oficial.
La respuesta oficial al informe es que no representa las condiciones realmente existentes en el país.
Además, el malestar que ha provocado dicho informe llevó de modo casi natural a la reacción de descalificar cualquier observación que provenga de fuera.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/05/opinion/023a1eco
