Aunque se pensaba que solo era eficaz contra parásitos, se fue comprobando que también podía ser útil contra bacterias.
Chaccour aclara que aunque la avermectina puede ser muy útil contra la malaria es solo una herramienta más.
Esto puede ser crucial en la lucha contra el paludismo, ya que el vector que lo contagia es precisamente este insecto.
En 2015, 36 años después, sus investigadores ha sido reconocido con el premio Nobel de Medicina.
Varias pesquisas indagan en la forma en la que esta familia de fármacos puede ayudar a combatir enfermedades contra las que no estaba destinada.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/09/planeta_futuro/1444409075_981919.html
