Es fundamental implementar un modelo de turismo sostenible, que permita preservar los sitios y garantice una viabilidad económica para las comunidades que viven de ello”.
“El turismo internacional se basa en gran medida en medios de transporte con elevados gastos energéticos, como el avión y el coche.
Pero en el corto plazo la aportación económica de esa oleada de viajeros parece necesaria.
Peter Debrine, coordinador del Programa Mundial sobre el Patrimonio de la Humanidad, insiste en que “un flujo de viajeros descontrolado puede alterar la integridad de los sitios.
Pero el caso tal vez más emblemático es el de Venecia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/03/actualidad/1464965147_762504.html
