Sin embargo, no tienen poder para evitar una posible detención de Lula o para obligar a cambiar el juez responsable del caso.
Lula es objeto de varias investigaciones relacionadas con el caso Petrobras.
En una de ellas, Lula hablaba con la entonces presidenta Dilma Rousseff sobre el documento de toma de posesión del cargo de ministro, que le garantizaría aforamiento ante el juez Moro.
“No hay ninguna prueba de que Lula recibiera sobornos durante el período en que fue presidente”, declaró.
Brasil, que ratificó el Comité de Derechos Humanos en 2009, tiene ahora tres meses para pronunciarse sobre el caso.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/28/actualidad/1469739078_941387.html
