Los kirchneristas le reclamaban a gritos que les respetara a ellos, ante el discurso durísimo sobre la herencia recibida.
En medio de una gran tensión, cada vez que el presidente hablaba de corrupción, Larroque exhibía carteles frente a él: “Franco es tu padre”.
Los grupos fieles a Cristina Fernández de Kirchner estaban preparados para romper el discurso de Macri.
La tensión llegó a tal nivel que el propio Macri pidió “respeto a la votación democrática”.
Mauricio Macri es un entusiasta de las religiones orientales, de la meditación, le gusta hablar de la alegría, de la felicidad, cita a Nelson Mandela.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/01/argentina/1456854726_799398.html
