Los combustibles, en tanto, han sufrido subidas menos espectaculares, 6% en promedio, pero a diferencia del agua, la luz y el gas, ya estaban altos.
Y hoy ha sido el turno del gas y el agua, los dos servicios públicos que restaban.
La meta que se ha puesto el Ministerio de Economía ha sido cerrar el año con 1% de inflación mensual.
El impacto de las subidas se sentirá en los primeros días de mayo, cuando llegarán las primeras facturas.
El gobierno ya ha publicado en el Boletín Oficial un nuevo cuadro tarifario que triplica los valores actuales.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/01/argentina/1459521031_644520.html
