Mahe se apoya sobre las piernas de James Isaac.
Durante el tratamiento, la madre del pequeño recuerda como tras la anestesia Mahe no dejaba de mirar a James.
La presencia del perro hace que James se sienta más seguro y evita los ataques de pánico y ansiedad.
«Para los que alguna vez tuvieron dudas, una vez más queda demostrado que el perro es el mejor amigo del hombre», concluye la publicación.
“Mahe es su mejor amigo, lo es todo para él”, explicó Michelle, que detalla que llevan juntos dos años y medio.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/22/actualidad/1456155463_188546.html
