El diputado kirchnerista y exministro de Economía, Axel Kicillof, fue el primer kirchnerista en rechazar el informe.
Para Macri, en cambio, el detalle de la “herencia recibida” permitirá a la gente comprender los problemas del presente y las complicaciones que avizora el Gobierno para el futuro.
Cuando asumió el 10 de diciembre de 2015, Mauricio Macri encontró a la Administración Pública argentina en “un estado cercano a la parálisis, con varias cadenas de pago cortadas y ahogada en una situación macroeconómica cada vez más delicada”.
Macri dijo ‘vamos a vivir mejor’, después empezó a decir que ‘va todo mal pero es por la pesada herencia y en el segundo semestre vamos a estar mejor’.
El Ministerio de Desarrollo Social, por ejemplo, tenía deudas por 500 millones de pesos (35 millones de dólares) con proveedores y por subsidios”, dice el texto.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/04/argentina/1465069944_064617.html
