Pero Jaxon se llevó la peor parte: el violento golpe fracturó la columna del bebé a la altura del cuello.
Esto se conoce como una decapitación interna, pues la cabeza se mantiene pegada al cuerpo gracias a los músculos y la piel.
Jaxon deberá llevar el aparato durante ocho semanas más y los médicos pronostican que tendrá una plena recuperación.
Shane, la niña de 9 años, sufrió heridas abdominales y la madre se salvó gracias al airbag del vehículo.
«Pocas personas sobrevivirían una herida de este tipo, y si lo hicieran, quizá no podrían volver a caminar», afirma el doctor.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2015/10/07/medicos-australianos-le-salvan-la-vida-a-nino-que-habia-sido-decapitado-internamente/
