Las consecuencias sociales están a la vista y llevan a la nación por un rumbo de desarticulación, ingobernabilidad y barbarie.
No deja de resultar paradójico que la señal de alerta aquí comentada provenga, no de sectores de la oposición política y social, sino de una de las consultoras claves para la operación del neoliberalismo financiero.
Es la descripción precisa de una oligarquía.
Resulta necesario y urgente que desde los promontorios del poder público se entienda el peligro y se emprenda un viraje en el terreno de las políticas económicas y sociales y se emprenda una reforma profunda orientada a reducir y remontar la desigualdad.
Es claro que la instauración del modelo económico aún imperante en el país fue operada por un grupo político-empresarial oligárquico, opaco y antidemocrático, y ello ha se ha traducido en una disfuncionalidad particularmente grave y abismal.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/27/editorial-mexico-desigualdad-disfuncional
