En Tenochtitlán, tras las matanzas de Pedro de Alvarado, el poder español se tambaleaba.
Cuando los hombres de Cortés llegaron al lugar, ya no quedaba ninguno vivo.
El 13 de agosto de 1521, Tenochtitlán se rindió ante Hernán Cortés.
Ante su avance, la noche del 30 de junio de 1520 abandonó la capital bajo el viento de la derrota.
Al conocer este desembarco, Cortés dejó la recién tomada Tenochtitlán, la capital azteca, y se dirigió hacia la costa oriental a enfrentarse a su perseguidor.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/14/actualidad/1444846806_644311.html
