El miedo a que una intervención desafortunada desde México pueda favorecer las expectativas electorales del multimillonario republicano hace extremar las cautelas.
La postura oficial del Gobierno mexicano ante las invectivas de Donald Trump es evitar a toda costa azuzar las llamas.
Un deseo que se troca en hielo cuando se les recuerda la posibilidad de que el próximo presidente de Estados Unidos se llame Donald Trump: “México dará la bienvenida a quien decida el pueblo estadounidense”.
“Trump nos usa para cosificar ese enemigo que una parte de la sociedad de Estados Unidos busca para volcar sus miedos e inseguridades.
El Gobierno de México está cometiendo un error muy grave por dejar escapar una oportunidad de explicar a los estadounidenses quiénes somos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/04/actualidad/1457108861_422409.html
