Pasó tres años en la cárcel y Amnistía Internacional (AI) exige ahora que los responsables de tan absurda condena pidan disculpas públicas.
A Jacinta Francisco, indígena otomí, cuerpo menudo y torpe español para defenderse, la condenaron a 21 años de cárcel por un secuestro de seis policías que nunca sucedió.
Era difícil creer que una mujer menuda y dos amigas pudieran secuestrar a seis agentes.
“La decisión judicial es inapelable, por lo que la PGR está judicialmente obligada a cumplir lo ordenado” insistió AI.
La semana pasada, un tribunal ratificó la sentencia que obliga a la fiscalía (PGR) a disculparse y difundir que es inocente.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/25/mexico/1464138619_619605.html
