Diana MANZO / Fotos: cortesía del profesor José de Jesús Hernández Pérez
OAXACA.- Paulina Solís Ocampo, creadora del tradicional baile “Flor de Piña”, que reconoce las raíces indígenas de la Cuenca del Papaloapan en Oaxaca, murió ayer.
A la edad de 98 años la profesora dejó de vivir pero su legado será recordado siempre.
Maestra de profesión, Paulina Solís creó esta coreografía que se estrenó en la Rotonda de las Azucenas, en la ciudad de Oaxaca, el 21 de julio de 1958.
Desde entonces es uno de los bailes más aplaudidos cada año en la Guelaguetza, considerada la máxima fiesta cultural de Oaxaca.
Este baile es danzado por mujeres vestidas con huipiles tradicionales de la región del Papaloapan de Oaxaca, elaborados por artesanas mazatecas.

Portan collares multicolores y el cabello trenzado de coloridos listones de seda que forman un tocado en la cabeza.
En el hombro, cada una de las danzantes lleva una piña, fruta que es el emblema de esta región oaxaqueña.
Hasta su muerte, la maestra Paulina nunca reveló cuál fue su inspiración para crear este baile tradicional que muestra las raíces indigenas de Tuxtepec, Oaxaca.
Este 2023 se cumplirán 64 años desde que se presentó por primera vez.
Y es que el próximo 17 y 24 de julio volverán a danzar en la Rotonda de las Azucenas de la capital oaxaqueña.
La maestra nació en junio de 1925, fue madre de un hijo y dos hijas: Jorge, Rosa de María y Luisa del Carmen.

Trabajó la docencia durante 50 años, hasta que se jubiló en el año 2000.
De acuerdo con una entrevista que dio al diario El Universal en el 2018, la profesora compartió que en mayo de 1958, dos meses antes de la Guelaguetza, el gobernador Alfonso Pérez Gasga le encomendó crear un baile.
Debía mostrar las raíces indígenas de la Cuenca del Papaloapan, y lo hizo usando la música del compositor Samuel Mondragón.
**La maestra Paulina nos dio representatividad e identidad con la Flor de Piña**

Su muerte sorprendió a todas y todos.
En las redes sociales, autoridades, danzantes, familiares y quienes la conocieron le reconocieron esta herencia folclórica.
Aseguran que dio representatividad e identidad a Tuxtepec y a otras comunidades de esta región de Oaxaca.
“A quienes hacemos danza y somos tuxtepecanos y estuvimos en contacto con ella, nos duele.
“La maestra logró con su baile poner el nombre de Tuxtepec en lo alto.
“Nos ha dado esa representatividad o identidad con su baile Flor de piña”, dijo en entrevista José de Jesús Hernández Pérez, maestro y amigo de la maestra Paulina.
Dijo que la maestra Paulina creó dos coreografías, una oficial y la otra que usan en la Guelaguetza.

Eso lo reafirma un libro que escribió hace 40 años, donde aparece la coreografía original.
“El respeto será conservar la coreografía original de la maestra, y yo lo comparto con mis estudiantes del Colegio de Bachilleres de Tuxtepec.
“Lo que quiero es conservar ese baile original que ella creó, porque sabemos que lo hizo con el corazón, era una mujer muy noble”.
“Estoy muy triste, tuve de ella una gran inspiración. Con la pandemia se fue de Tuxtepec, pero ahora seguramente volverá.
“Para mí, es una persona muy importante en mi formación y conocimiento de la tierra, la voy a recordar siempre”, dijo el profesor.
Externó que cuando se enteró de su muerte, quedó en shock y no imaginó sentir tanto dolor por su querida maestra.
Fue una mujer noble y que compartía lo que sabía, sostuvo.
Eder Mc Yanni, promotor cultural de Tuxtepec, recalcó el gran legado que deja la maestra Paulina.
Será recordada como la mujer que revitalizó la cultura de Tuxtepec a través de la danza con Flor de Piña, aseveró.
“Claro que nos duele, la recordaremos con mucho cariño a la maestra Paulina, fue una gran mujer.

“Nos compartió un baile que ahora se conoce en todo el mundo y que a mucha gente le gusta, es nuestra esencia como tuxtepecanos”, dijo.
Por su pasión por la danza y creación de Flor de Piña, emblema de las y los tuxtepecanos, la maestra Paulina ha sido reconocida.
Recibió los honores del Senado de la República y la Cámara federal de Diputados, así como de diversas autoridades estatales y locales.
