Finalmente, considera que la ley “amenaza con crear complicaciones en las relaciones [de EE UU] con [sus] socios más cercanos”.
Permite al jefe de Estado anular una ley aprobada por los representantes electos en el Congreso.
El derecho de veto es una prerrogativa esencial del presidente de EE UU, consagrada en la Constitución.
Si lograsen dos tercios de votos en ambas cámaras, el veto de Obama quedaría invalidado y la ley entraría en vigor.
El plazo de la ‘Ley para justicia contra los patrocinadores del terrorismo’, aprobada el 9 de septiembre, vencía en la medianoche del 23 al 24 de septiembre.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/estados_unidos/1474665895_479171.html
