Con su amabilísimo envoltorio pop, Oh, Carol nació apropiándose de su línea de bajo y su sugerente y adictivo cha cha.
Como toda canción pop, Oh, Carol tenía una letra sencilla y efectiva.
Apoyada por su pareja artística y en la vida real, el letrista Gerry Goffin, compuso Oh, Neil.
Con patrones sonoros idénticos, Oh, Neil, que pasó bastante desapercibida en las listas, se burlaba del amor del intérprete de la futura Breaking Up Is Hard to Do.
De cualquier forma, el pop salió ganando con estas dos delicias mientras lo mejor de Sedaka y King estaba por llegar.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/06/actualidad/1459902415_158343.html
