Tanto Pachuca y Monterrey salieron a la cancha del estadio Hidalgo con un ritmo lento que contrastaba con el furor de los hinchas locales.
No obstante, Jonathan Orozco negó el gol con una gran desviada al minuto 24.
No obstante, tres minutos después, Franco Jara cobró venganza con una palomita, que superó al central José María Basanta y dejó inmovilizado a Orozco.
Pachuca pegó primero en la final del fútbol mexicano.
En el otro extremo de la cancha Hirving Lozano y Franco Jara encabezaron los contragolpes a una mediana velocidad; sin embargo, los defensas de Monterrey les impidieron el paso.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/27/actualidad/1464310658_185472.html
