Por lo demás, es claro que la tragedia de Pajaritos es sobrado motivo para revisar la idea de que la inversión privada habría de traducirse en una industria petrolera nacional más sólida y capaz.
Uno de esos testimonios hizo referencia a las “condiciones básicas” de seguridad en las que venían operando los trabajadores.
Otros, desesperados por la falta de información, llegaron incluso a forcejear con los militares que resguardan el complejo petroquímico accidentado y atacaron dos camionetas de lujo en las que algunos funcionarios sindicales llegaron a la planta.
El miércoles pasado ocurrió una explosión de grandes dimensiones en la planta de Petroquímica Mexicana de Vinilo, ubicada en Pajaritos, Coatzacoalcos, Veracruz, con un saldo, hasta la noche de ayer, de 24 muertos, 136 heridos y 18 desaparecidos.
El accidente, que provocó la evacuación de la totalidad del complejo petroquímico e incluso de escuelas y otras instalaciones aledañas, tuvo lugar, de acuerdo con testimonios de sobrevivientes, después de repetidas fugas de quínicos, la última a las 10 de la mañana, cinco horas antes del estallido.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/22/editorial-pajaritos-vitrina-de-errores-y-carencias
