Porque el término musulmán encierra ya el fantasma que, para la mayor parte de la opinión pública belga y europea, explica en automático (sin explicar nada) los orígenes de la violencia.
El día de ayer, la aviación militar belga se sumó a los bombardeos contra el Estado Islámico en la frontera siria.
¿No sería más acertado informar, al menos, sobre el origen nacional de las familias, si se trataba de inmigrantes?
Una semana antes de la Noche de los Cuchillos Largos en 1938 en Alemania, los barrios judíos fueron acordonados por primera vez.
Sólo así, potenciando el miedo, se explica que la policía belga decidiera acordonar, aislar y mantener bajo extrema vigilancia el barrio de Moleenbeck, donde vive el grupo más belga de todos los musulmanes.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/26/opinion/014a1pol
