Hace 10 años, el 19 de febrero de 2006, ocurrió una de las peores tragedias en la historia de la minería en México.
El Sindicato Nacional de Mineros constantemente exigió su corrección inmediata, pero con su actitud miserable y prepotente, el cuerpo directivo de la empresa, encabezado por Germán Larrea y Xavier García de Quevedo, se negó a realizarla.
La explosión de la mina 8 de carbón de Pasta de Conchos, en el municipio de San Juan de Sabinas, Coahuila, donde perdieron la vida 65 trabajadores y otros nueve más sufrieron quemaduras graves porque no fueron ni rescatados ni atendidos debidamente por la compañía Grupo México, del insensible empresario Germán Feliciano Larrea Mota Velasco.
Su yerno era el delegado de la Secretaría del Trabajo en Coahuila cuando ocurrió la explosión y la trágica muerte de 65 trabajadores mexicanos, 63 de los cuales hoy todavía permanecen insepultos y abandonados en el fondo de la mina, a sólo 120 metros de profundidad.
Para mencionar a algunos que tuvieron una grave responsabilidad en la tragedia espantosa de la mina de Pasta de Conchos, tenemos a Francisco Javier Salazar, ex secretario de Trabajo de Fox, quien era un proveedor activo de productos químicos para Larrea y Grupo México en sus empresas personales ubicadas en San Luis Potosí.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/11/opinion/018a1pol
