En su último comunicado ha insistido: «Dios me respalda, es mi abogado, estoy tan feliz y tan bien».
Desde que le declarara la guerra en 2013 por un posible delito de evasión fiscal, el organismo público ha perdido hasta ahora todas las batallas.
La PGR la tiene desde entonces en su punto de mira, pero ella asegura que está «muy tranquila».
La Fiscalía mexicana ha observado este martes cómo Belinda se le ha vuelto a escapar.
La imputación se remite a hace tres años, después de que la cantante sorteara una investigación fiscal al cambiar su domicilio.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/05/estilo/1467750285_546472.html
