Alrededor del 48% del precio final de un vehículo fabricado en Argentina son impuestos, según el secretario general de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), Rubén Beato.
El mercado automotor en Argentina desconcierta a cualquier extranjero por sus elevados precios y la escasa diferencia de valor entre un vehículo nuevo y otro segunda mano.
«Sin protección arancelaria no podríamos fabricar autos», asegura Dalmasso, quien cree que la producción argentina no sería competitiva frente a la de otros países, como México o China.
Tan viejo como el proteccionismo argentino es la capacidad de sus habitantes por esquivarlo.
«Los costos salariales son más elevados que en otros países productores», coincide Valeria Sandoval, de la consultora Economía y Regiones.
Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/06/17/actualidad/1466196278_337927.html
