“Pero no todo vale para ser rescatado”, mantiene Julio Alard, profesor en ESIC Business & Marketing School.
“Porque la nostalgia genera un estado de ánimo positivo y funciona como un gancho emocional que lleva a experiencias que añoras”, resume Barrio.
La sensación de nostalgia puede activarse de muchas maneras.
En realidad, el uso de imágenes e íconos del pasado para enganchar al consumidor ya existía y todo apunta a que seguirá existiendo.
“La tecnología añade capas de valor al producto o personaje; es como mover íconos de un contexto a otro”, explica Foncillas.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/10/10/actualidad/1476093037_994760.html
