Dos cabezazos, uno salvado milagrosamente por Rui Patricio y otro desviado, fueron su gran aportación.
A Gignac, el recambio de Giroud, se le escapó en el palo derecho de la meta de Rui Patricio, donde estrelló el balón en el último minuto del descuento.
Rui Patricio, con un repertorio de grandes intervenciones, mantuvo a Portugal en la final.
Griezmann, en dos ocasiones, y Giroud con un remate cruzado, pudieron ser eternos de no ser por Rui Patricio, que paró todo.
Los de Deschamps, pese a los nombres y el músculo, no pudieron imponerse a una Portugal que se mantenía a arreones y a paradones de Rui Patricio.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/10/actualidad/1468158981_704730.html
