Una familia asiste a un espectáculo en el delfinario de Pyongyang (Corea del Norte), el 11 de octubre de 2015.
Los signos de prosperidad en la capital –donde solo se permite vivir a los más afectos al régimen– son ubicuos.
/ ED JONES (AFP)El delfín «Pyongyang 4» acaba de acertar la suma de 5+3 y ha hecho sonar el silbato 8 veces.
Los 1.500 asistentes al espectáculo del delfinario Rugna, en la capital norcoreana, se deshacen en aplausos.
Pero el crecimiento ha empezado a crear desigualdades y a acentuar las diferencias entre la privilegiada Pyongyang y el resto del país.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/13/actualidad/1444754796_847908.html
