La nueva utopística, la única que puede realizar la transformación civilizatoria que requiere la actual crisis de civilización , finca su posibilidad en un nuevo pensamiento crítico que deja atrás (muy atrás) buena parte de las tesis emancipadoras vigentes, y lleva como sustrato una conciencia de especie.
Si hoy arribamos a la posibilidad de llevar a la práctica la idea de universalidad, humanidad o especie, esto se debe al conocimiento científico; a su implacable análisis del estado del mundo, su óptica global y el descubrimiento descarnado y terrible de que bien podemos ser una especie mortal.
La diversificación, expansión y conquista del territorio del planeta, que se inició hace unos 80 mil años, dio lugar a una humanidad fragmentada.
Ello magnificó las diferencias culturales, raciales, ideológicas, religiosas, nacionales y sexuales, operando como mecanismo de identidad y de afirmación territorial, social y síquica.
Se requiere la unidad de la diversidad.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/29/opinion/012a1pol
