El Pacto por México fue la última bocanada de legitimidad disponible y se agotó rápido.
No se preocupen: no habrá nuevos impuestos, la inflación es un mito y la gasolina bajará .
Dio para el primer ciclo de las reformas prometidas por el peñato a sus verdaderos mandantes y no más.
Y de paso, facilitar que a los firmantes del Pacto por México se les adhieran unos cuantos miles de millones de pesos de lo que queda del erario.
Ay, no, cómo creen: no todo México es Iguala .
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/06/opinion/024a1mun
