Insistió en que ha sido una “década ganada”, pero que va a ser “un año duro” de aquí al final de su mandato.
Todas las cifras que Correa presentó en el seno de la Asamblea Nacional dieron cuenta del país que recibió en 2007 y el que dejará el próximo año.
“En un año más ya no estaré aquí, el país debe descansar de mí, y sinceramente yo también debo descansar del país.
No es fácil gobernar Ecuador”, dijo el primer mandatario y achacó las culpas a la prensa y a la clase política.
A pesar de este balance global aparentemente positivo, la gestión en el último año no tiene mucho de qué presumir.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/25/america/1464131012_632096.html
