“El año extra no está cerrado”, admite Moncloa, “y depende del impacto del ajuste autonómico y de una mayor coordinación con Bruselas en el cuadro macroeconómico”.
El Ejecutivo negocia ya con las autoridades comunitarias para arañar ese año extra y limitar las secuelas del duro ajuste que tiene por delante.
El Gobierno en funciones pretende cerrar un acuerdo con Bruselas sobre el déficit en los aledaños de la cumbre de primavera del FMI, la semana entrante.
Fuentes europeas consideran que el año extra está prácticamente dado de oficio para España, ante la imposibilidad de cumplir el déficit de 2016.
Las administraciones regionales fueron las que más se desviaron del objetivo el año pasado.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/08/actualidad/1460135385_804353.html
